Posteado por: neorural en: Noviembre 16, 2009
En la actualidad, esta entidad garantiza alrededor de 5,4 millones de hipotecas, y asegura préstamos a un ritmo de 6.000 por día, cuatro veces más que en 2006. O mejor dicho, son los contribuyentes quienes con su dinero aseguran estas hipotecas, y serían los que se verían afectados de entrar la FHA en problemas. En total, garantiza cerca de 680.000 millones dólares en préstamos hipotecarios.
Tan importante es el rol de esta agencia que algunos agentes inmobiliarios afirman que todos sus clientes se están beneficiando de la FHA. Así, se está cumpliendo el objetivo del Gobierno de facilitar hipotecas con down-payments muy bajos (3,5%), además de ofrecer otros incentivos para estabilizar el mercado.
A pesar de que los objetivos oficiales de la Administración Obama aparentan favorecer a aquellos más desfavorecidos y perjudicados por la crisis, hay motivos para pensar que se pueden esconder otras razones no tan solidarias.
Y es que, buena parte de estas hipotecas están siendo compradas directamente a los bancos, que no pasan precisamente por un excelente momento. Además, estas políticas tienden a empujar hacia arriba los precios de las viviendas, o al menos evitan su caída.
La morosidad se dispara
¿Sería, pues, descabellado pensar que otra razón de estas políticas sería ayudar al delicado sistema bancario? De hecho, esto ya se está haciendo por otras vías: explícitamente, mediante rescates públicos masivos, e implícitamente, mediante la compra por parte de la Reserva Federal de activos tóxicos al sistema bancario (como títulos respaldados por hipotecas, mortgage-backed securities).
Tal como señaló Philipp Bagus, se trata de reinflar de nuevo los precios inmobiliarios para salir de la actual encrucijada en la que está el sistema bancario norteamericano, y en especial su banco central. Asimismo, los analistas de Business Insider alertaban de la nueva burbuja de crédito de la Fed: y si esta burbuja estalla, “¿quién va a rescatar a la Fed?”, se preguntaban.
Esta hipótesis viene reforzada por unas palabras de Barney Frank, presidente de la Comisión gubernamental que se encarga de temas financieros (House Financial Services Committee): “No creo que sea algo malo que ocurrieran los malos préstamos”, dijo. “Era un esfuerzo para evitar que los precios cayeran demasiado rápido. Es una política”.
Reservas por debajo del 2%, mínimo exigido
De nuevo, se levantan sospechas sobre los perjudiciales efectos de las intervenciones públicas, tras haber conseguido a corto plazo efectos positivos. El artículo de New York Times ofrece varios datos en esta dirección. Muchos de los préstamos asegurados por la FHA en 2007 y 2008 se están convirtiendo en morosos, y el número de titulares de estas hipotecas que han entrado en default se ha incrementado en un 76% desde el año pasado: de 232.864 a 410.916.
El fondo de reservas de la FHA ha descendido por debajo de su nivel mínimo obligatorio (2%), algo similar a lo que sucedió, y que no tiene visos de cambiar, con el FDIC. La agencia Reuters informaba de que mientras que este mínimo se encuentra en el 2% de todos los préstamos, ahora el ratio de reservas se sitúa en el 0,53%, levantando preocupaciones en el sector.
Ya en octubre un antiguo ejecutivo de Fannie Mae, Edward Pinto, afirmó que era probable que fuera necesario un “rescate por parte del contribuyente en los próximos 24 ó 36 meses”.